Un bar en el desierto
Sol abrasador, polvo flotante, silencio, lagartos que se esconden… Parece el escenario de una road movie rodada en la frontera de Estados Unidos y México, ¿verdad? Sólo faltarían las hierbas errantes moviéndose de lado a lado de la carretera. En medio de un paraje fascinante y desolado, muy cerca del intenso azul del mar, se encuentra un bar tan atractivo como difícil de encontrar.

Lo que veis en esta foto es lo que vais a encontrar si os acercáis por allí: viejos asientos, butacas e incluso camas cubiertos por mantas coloridas, música en el ambiente, distintas zonas para descansar y conversar bajo el sol o las estrellas… Y un “rollito” muy especial, que no se parece a nada conocido. Y para rematar la jugada, este lugar se encuentra mucho más cerca de lo que podáis pensar.

Seguro que muchos viajeros lo han reconocido. Se trata de El Bar de Jo, uno de los lugares más inclasificables y con encanto que nos podamos encontrar en España. Este curioso lugar se encuentra en lo que podríamos comparar con un auténtico desierto americano: el Cabo de Gata (Almería), con la salvedad de que el hermoso y refrescante Mediterráneo está a un tiro de piedra. Es un bar que instaló hace años un francés llamado Jo, y que a lo largo del tiempo ha ido decorando con sus recuerdos, entre los que se incluyen sus viejos pantalones vaqueros o sus botas camperas usadas.

Un bar en el desierto
El Bar de Jo suele ser frecuentado por amantes del rock, ya que es un local donde en verano los conciertos son algo habitual. Eso sí: no es especialmente fácil de encontrar, y más de uno se ha vuelto loco por unos caminos de tierra que parecen sacados de una película de Tarantino… Pero merece la pena acercarse: hay que conducir en dirección a Los Escullos, y cuando se llega al camping de la entrada del pueblo se gira a la derecha por un sendero. A unos cien metros está el cartel que señala la entrada. Atención: este precioso lugar abre a partir de la segunda quincena de junio.