Tres destinos baratos para septiembre
Aunque muchos ya han terminado sus vacaciones, siempre hay quien se reserva el mes de septiembre para viajar. En muchos casos esto es un acierto: los viajes son más baratos, las temperaturas más suaves y hay mucha menos gente en determinados destinos. Entre las cosas buenas que tiene la crisis (sí, las tiene), una de ellas es el descenso de los precios en determinados destinos que hace que muchos viajeros se planteen acudir a ellos a pasar sus días de descanso.

En Destinolandia hemos escogido tres por varios motivos: porque nos encantan, porque no están lejos… Y sobre todo, porque son baratos.

Senegal es un país maravilloso que, además de paisajes de todo tipo y para todos los gustos (desde las dunas del desierto hasta la selva, pasando por magníficas playas), ofrece una cultura y una gastronomías excepcionales. Es posible viajar cinco días a Senegal este próximo otoño por alrededor de seiscientos euros, precio final. Una vez allí, disfrutaremos de rincones inolvidables como el Lago Rosa, la Isla de Gorée (Patrimonio de la Humanidad), la Cassamance y la capital, Dakar.

Tres destinos baratos para septiembre
Nuestra segunda propuesta se encuentra en el país vecino: Portugal. La ciudad de Oporto está al alcance de la mano gracias a las líneas aéreas low cost, que nos llevan a ella en poco tiempo y a precios más que ajustado. En Oporto hay hoteles, hostales y pensiones a buen precio, y es una ciudad donde comer, salir por la noche o usar el transporte público sale muy barato. No hay que perderse lugares como las bodegas, la ribera del Duero, la librería Lello e Irmao o el Mercado do Bolhao, entre muchos otros.

Tres destinos baratos para septiembre
En el centro del Mediterráneo, la isla de Cerdeña se alza como la de mayor tamaño. Los vuelos desde Madrid se han abaratado considerablemente gracias a las operadoras lde bajo coste, y la oferta hotelera de la isla tiene precios excelentes, sobre todo a partir del día 15 de septiembre. En esta época el turismo desciende y es posible disfrutar de playas con poca gente, paisajes impresionantes para nosotros solos y la legendaria hospitalidad del pueblo sardo. Ciudades como Cagliari o Alghero (en la foto) son perfectas para callejear y perderse…