San Vicente de la Barquera y sus alrededores
Esta bellísima localidad cántabra, que se hizo aún más famosa si cabe por ser la cuna de uno de los cantantes más populares del mundo del espectáculo español de los últimos años (sí, nos referimos a David Bustamante), tiene tantos rincones hermosos para ver y disfrutar que no es posible recorrerla en un solo día. Por el contrario, mi recomendación es dedicarle por lo menos un fin de semana; y si nos quedamos unos cuantos días más, podremos aprovechar para conocer sus alrededores y llegar incluso a la capital de la comunidad de Cantabria, Santander.

Porque la villa marinera está a tan solo 67 kilómetros de la capital en coche, y el trayecto de una a otra está plagado de lugares maravillosos, todos ellos bordeando el impetuoso mar Cantábrico.

Lo mejor es empezar por el casco antiguo de la ciudad. Desde el Castillo hasta la iglesia gótica, los rincones a descubrir son muchos, todos ellos increíbles y con una vista de la desembocadura de la ría espectacular. La Puebla Alta es el nombre que se le da al conjunto de calles medievales que forma este lugar, y que ascienden hasta el Castillo. En el conjunto histórico también encontramos fantásticas casas señoriales, como el Palacio de los Corro.

Uno de los iconos de San Vicente de la Barquera es el Puente de la Maza. La marisma que salva esta obra de ingeniería forma parte del Parque Natural de Oyambre, que cuenta con algunas de las playas y arenales más atractivos de la costa cantábrica. Y si lo que nos gusta es adentrarnos en la zona interior para descubrir encantadores pueblos más desconocidos y auténticos, muy cerca de San Vicente podremos visitar enclaves como La Gandarilla, que no defraudarán a ningún viajero. Las Cuevas del Soplao y Santillana del Mar (que, como recordaremos, “ni es santa, ni es llana, ni tiene mar”) son otras de las visitas imprescindibles que nos esperan en nuestro viaje a San Vicente. ¡Ah! Y se me olvidaba, también podemos aprovechar (sobre todo si vamos con niños) para visitar el Parque de la Naturaleza de Cabárceno, uno de los recintos con animales salvajes en el medio natural más conseguidos de España.