Roma en un día
La Ciudad Eterna es una de las urbes más cómodas, a mi parecer, para recorrer. No tiene un tamaño desmesurado, todas sus bellezas se encuentran más bien próximas y además, caminar por sus centenarias calles y perderse por ellas es un auténtico placer. Pero si solo contamos con 24 horas por cualquier motivo, hay maneras de conocer Roma en un día sin perderse lo más interesante.

En este artículo voy a señalaros lo que no os podéis perder si visitáis Roma con prisas, y cómo llegar a todas partes de forma rápida y barata. Porque sí, es posible conseguirlo…

Lo que no hay que perderse

Roma en un día
Puntos como el Coliseo, la Fontana di Trevi o el Vaticano son de imprescindible visita en Roma. Eso sí, si solo tenéis una mañana y una tarde ya os podéis ir olvidando de entrar en algunos de ellos. ¡Solo el Museo Vaticano requiere casi un día entero para conocerlo bien! Así que lo mejor es contentarse con admirar los monumentos desde fuera e intentar repetir la visita con más calma, en el futuro. Lo bueno de Roma es que es prácticamente un museo al aire libre: basta con caminar para quedarse boquiabierto con la cantidad de arte, arquitectura e historia que pueblan sus calles.

En autobús, más cómodo

Roma en un día
Una forma fantástica de no perderse nada de lo más importante es sacar un billete en un autobús turístico, que lleva a los viajeros por una ruta previamente establecida. Estos vehículos permiten que nos bajemos y nos subamos en distintas paradas, con billetes de 24 y 48 horas. Los precios son muy asequibles: los billetes de 24 horas cuestan unos 20 euros, y los de 48, solo 25 euros. Algunas empresas ofrecen la posibilidad (en temporada) de combinar el autobús con un crucero fluvial por el río Tíber, una inolvidable manera de conocer la Ciudad Eterna desde un punto de vista diferente.