Qué ver en Burundi
África es un continente lleno de sitios maravillosos y parajes inolvidables, que enamora a todos los viajeros que se adentran en sus misterios. Pero además de las clásicas rutas de los safaris, del Magreb o de grandes ciudades como Ciudad del Cabo, también hay países más desconocidos que poco a poco se van abriendo al turismo tras años de conflictos políticos y sociales.

Es el caso de Burundi, un pequeño país que se encuentra en la zona de los Grandes Lagos y que en su reducida extensión alberga todo tipo de maravillas: reservas naturales, tranquilas extensiones de agua e incluso monumentos.

Burundi, o más concretamente la República de Burundi, se encuentra en el centro de África y limita al norte con Ruanda, al sur y al este con Tanzania, y al oeste con la República Democrática del Congo. Su capital se llama Buyumbura y está bañada por las aguas del Lago Tanganica; la ciudad es en realidad puerto interior. Las calles principales son el Bulevar de la Libertad y el de L’Uprona, y en ellas se encuentran los recursos turísticos más importantes de la ciudad: los comercios, hoteles, restaurantes y bares. Una visita a Buyumbura no estaría completa sin acudir a logares como el Museo Viviente, el Parque de Reptiles o el Mercado de Kwijabe.

A unos pocos kilómetros de la ciudad encontraremos el curioso Monumento Livingstone-Stanley: una gran roca que marca el lugar donde, al parecer, ambos legendarios personajes se encontraron en un acontecimiento que dio la vuelta al mundo. Además, en Burundi hay también dos parques nacionales: Kibira y Ruburu. Actualmente solo es posible visitar la zona norte del parque de Kibira por la inseguridad que aún reina en ciertas regiones del país; para alojarse, los destinos más cercanos son las poblaciones de Kayanza y Banga. Además también merece la pena visitar ciudades como Ngoz, Bubanza, Cibitoke y Gitega, donde se encuentra el Museo Nacional de Burundi.