Piskopiano, un pueblo griego con encanto
En mi último post os hablaba sobre el Laberinto del Minotauro, el fabuloso Palacio de Knossos ubicado en la isla de Creta. Como tengo la intención de viajar en breve a esta fascinante isla, me he estado informando sobre lugares donde alojarme y he dado con un pueblo lleno de encanto: Piskopiano.

Con tan solo cuatrocientos cincuenta habitantes (que durante la temporada alta se multiplican con la llegada del turismo), además de su innegable encanto tradicional Piskopiano tiene una gran ventaja: está a tan solo 25 kilómetros de la capital, Heraklion.

Auténtico y desconocido

Piskopiano, un pueblo griego con encanto
Así que me ha parecido el lugar perfecto para establecer mi centro de operaciones cuando visite Creta. Piskopiano todavía conserva su encanto pintoresco, sus pequeñas tabernas y sus casas encaladas. Está situado a un kilómetro al sur de la gran localidad costera de Hersonissos y comparte territorio con otros dos pueblos más grandes: Ano Hersonissos y Koutouloufari. De hecho, a Piskopiano se le conoce como el “pariente pobre” de los tres… Pero por su tamaño, más pequeño; no por su falta de atractivos.

El “centro de operaciones” perfecto

Piskopiano, un pueblo griego con encanto
El pueblo es muy tranquilo; de hecho, muchos viajeros y turistas pasan de largo cuando recorren las rutas sin saber que es un lugar auténtico, por descubrir. Aunque la verdad, a veces no podemos sino desear que este tipo de rincones sigan siendo un pequeño secreto… Sus calles están salpicadas de pequeños restaurantes y tabernas típicos, donde degustar la gastronomía casera. Además, caminando desde Piskopiano es posible llegar hasta Hersonissos en tan solo veinte minutos; una localidad considerada la “reina” de la marcha nocturna cretenses.