Perderse en el zoco de Marrakech
Es, posiblemente, el lugar con más sabor de la capital marroquí. Un intrincado laberinto de callejuelas repletas de tenderetes donde marroquíes y turistas se mezclan a la hora de comprar de todo: ropa, comida, especias, artesanía, etc.

Se despliega hacia el norte a partir de la plaza de Jamaa el Fna y ocupa decenas de calles en las que los artesanos se instalan por gremios para ofrecer su mercancía.

Con más de ocho siglos de antigüedad

Perderse en el zoco de Marrakech
La palabra “zoco”, “souk” en árabe, significa “gran desorden”. Y evidentemente es una acepción más que acertada para definir este mercado callejero en el que reinan el bullicio y el alboroto. De hecho, es parte de su encanto. Sin embargo, antiguamente se trataba de mercados con una estructura muy definida en la que distintas agrupaciones de artesanos se organizaban en función de determinados criterios sociales y geográficos.

Se trata de un lugar que fue un punto de encuentro para todos aquellos que atravesaban el desierto en caravana, con el fin de comerciar con mercancías, hacer negocios, etc. En lo que se refiere a la ubicación de los grupos de artesanos y de las mercancías, esta se regía por diferentes criterios: los alimentos solían ocupar las zonas periféricas del mercado, mientras que el centro del zoco se reservaba para los artículos más caros: sedas, especias y joyas.

Un paraíso para los sentidos

Perderse en el zoco de Marrakech
Hoy en el zoco de Marrakech, a pesar de la gran variedad de productos traídos de otros países que pueden encontrarse, aún perduran unas 40 corporaciones de artesanos que mantienen las costumbres tradicionales marroquíes.

Por las mañanas, este mercado tan especial vive todo su apogeo. Regatear los precios de los artículos con los mercaderes es algo obligado. Para disfrutar de todo su encanto, lo mejor es olvidarse de todo y perderse por las callejuelas, sin prisas, contemplando la gran variedad de productos que pueden encontrarse allí. Todo un placer para la vista, el olfalto, el oído y el tacto.