Nuakchot, la capital de Mauritania
Hay ciertos países que nunca han sido destino turístico de preferencia por diferentes razones. En muchas ocasiones esto se debe a las malas comunicaciones, el deficiente equipamiento turístico de los lugares, la inseguridad política y ciudadana o la pobreza en la que vive la población. Esto hace que el turismo languidezca en ellos, y que los amantes de los viajes nos veamos privados de conocerlos.

Muchos países de África se ven en esta situación, y Mauritania no es una excepción. Sin embargo, en este país hay mucho que descubrir; sin ir más lejos, su capital, Nuakchot.

El Puerto Pesquero

Nuakchot, la capital de Mauritania
Nuakchot es una ciudad costera que linda con el Océano Atlántico. Esto hace que la capital tenga todo el encanto de las ciudades con puerto. Precisamente el puerto pesquero o Port de Pêche es uno de los lugares más recomendados por los viajeros avezados, si damos con nuestros pasos en esta ciudad. Los pescadores regresan de la faena a media tarde, y contemplar los coloridos barcos arribando al puerto y la descarga de sus capturas es un auténtico espectáculo. El ambiente es estupendo, y se puede comprar pescado excelente a precios irrisorios.

Riqueza, pobreza y literatura

Nuakchot, la capital de Mauritania
La ciudad de Nuakchot se encuentra dividida en dos partes por la avenida Gamal-Abdel-Nasser. En su zona norte es posible contemplar el barrio residencial, donde viven los pobladores más adinerados de la capital, escondidos tras altos muros de color albero. Como siempre sucede en este tipo de lugares, el contraste máximo está a la vuelta de la esquina: es el barrio sur, formado por chabolas y donde reina la pobreza. En Nuakchot también se puede visitar el barrio de Ksar, que vio escribir a Antoine Saint-Exupéry (autor de El Principito), y sus dos mezquitas, especialmente la Mezquita Saudí. Por último, se impone un recorrido por el Museo Nacional para conocer la cultura y la historia de Mauritania.