Nizhni Nóvgorod, una belleza rusa
A veces da la sensación de que las ciudades que se encuentran fuera de los circuitos turísticos simplemente no existen. Todos hemos oído hablar o hemos tenido el placer de visitar hermosas ciudades como San Petersburgo (una de las más bellas de Europa) o Moscú, ambas emblemas del turismo de Rusia. Pero otras ciudades como las que nos ocupa, Nizhni Nóvgorod, son más desconocidas y a muchas personas sólo les ha llegado noticia de su existencia a través de famosas novelas como Ivan Strogoff, de Julio Verne.

Esta bella ciudad rusa está llena de encanto y de magníficos edificios. De hecho, hay quien dice que su ciudad fortificada (kremlin) rivaliza en belleza con el de Moscú…

Nizhni Nóvgorod tiene también el encanto de las urbes fluviales: no uno sino dos ríos navegables unen sus aguas en el punto donde se alza la ciudad. Son el Volga y el Oka, dos arterias fundamentales en las comunicaciones y el comercio de la vieja Rusia hacia la antigua Persia y otros países orientales. Actualmente es muy cómodo llegar a Nizhni Nóvgorod en tren, saliendo desde Moscú o San Petersburgo; pero quienes la conocen dicen que nada es comparable a arribar a ella en barco, a bordo de un crucero. La ciudad también cuenta con un aeropuerto internacional.

¿Qué podemos ver en Nizhni Nóvgorod? Por supuesto, lo primero es la ciudadela fortificada o kremlin, con sus once airosas torres (en principio tenía trece, pero un terremoto destruyó dos de ellas) y la Catedral del Arcángel San Miguel, ubicada en su centro y que destaca por su cúpula en forma de cono. La calle Pokrovka está considerada la segunda atracción turística de la ciudad: es una calle peatonal jalonada de hermosos edificios antiguos, donde también es posible ir de compras, disfrutar de los mejores restaurantes o relajarse en bares y teatros. Las iglesias más bellamente decoradas de Nizhni Nóvgorod son la del Icono de la Virgen de Smolensk y la Catedral de la Virgen, ambas de los siglos XVII-XVIII.