Monumentos en Europa
La arquitectura es uno de los principales atractivos turísticos de muchas ciudades del viejo continente, un espectáculo que atrae a curiosos de todos los rincones del planeta. Construcciones religiosas, palacios reales e incluso restos arqueológicos son algunas atracciones imprescindibles para los amantes del arte y de la historia más antigua y representativa de Europa, un legado de nuestros antepasados y antiguos habitantes que se conserva fielmente.

Dentro de nuestras fronteras, dos de las construcciones más impresionantes se encuentran en Andalucía, concretamente La Alhambra de Granada, y en Barcelona, La Catedral de la Sagrada Familia. Otros clásicos fuera de España dignos de ser visitados son el Coliseo de Roma, la Torre Eiffel de París y el Big Ben en Londres, entre otros muchos monumentos.

Aunque si tienes la oportunidad de viajar más lejos, tienes una cita obligada en Estambul, Turquía, donde no puedes dejar pasar la oportunidad única de visitar la soberbia construcción religiosa Santa Sofía, una de las obras más sublimes del arte bizantino.

En un primer momento fue bautizada como catedral cristiana que posteriormente pasó a ser una mezquita, mientras que en la actualidad corresponde a un museo que acoge a numerosos turistas que quieren conocer en profundidad toda la inolvidable historia que envuelve a este mágico edificio. No es necesario ser un auténtico experto en arqueología para percibir la extraordinaria belleza de la construcción, donde destaca sobre todo su cúpula central que reposa sobre cuatro arcos, sostenidos a su vez por cuatro columnas.

Durante la época histórica en la que los otomanos convirtieron la construcción en mezquita, el lugar sufrió una pequeña transformación al agregar cuatro minaretes y varios medallones decorativos interiores que reflejan en esa parte de su pasado y que dotan al lugar de un aspecto todavía más mágico y emblemático.