Montar en gondola en Venecia
Viajar a Venecia, la ciudad más romántica del mundo (con el permiso de París) es una de las mejores opciones para la primavera. Antes de que lleguen los calores del verano, que con la humedad y la afluencia de turistas convierten a la ciudad en un hervidero, estos meses llenos de belleza hacen de Venecia un destino único.

Me imagino que si estáis pensando en viajar a esta ciudad, os estaréis planteando también montar en una góndola. ¡En una visita a Venecia no puede faltar esta actividad! Sin embargo, todos los que hemos viajado allí alguna vez sabemos que puede salirnos por un ojo de la cara. Pero hay formas de abaratar el presupuesto…

Lo mejor, contratar desde casa

Montar en gondola en Venecia
Para quienes lleven unos buenos ahorros a la ciudad italiana, que sepan que para montar en góndola lo mejor es acudir al Puente de Rialto, donde los gondoleros esperan a los turistas con sus sombreros de paja y camisas a rayas. Pero eso sí, preparaos a abonar un buen dinero. Aunque si lleváis el viaje contratado desde casa a través de las muchas operadoras que hay en internet, podréis conseguir trayectos de unos 35 minutos por unos 26 euros, en góndolas de seis personas como máximo. Otra opción es acudir a la Oficina de Turismo e informarse bien sobre las tarifas oficiales, ya que siempre hay algún “listo” que intenta estafar a los turistas.

Los traghetti, una opción barata

Y ahora os propongo la opción “mochilera”, para quienes anden con el presupuesto más ajustado. En Venecia existen góndolas que cruzan el Gran Canal de lado a lado y evitan a los peatones tener que buscar un puente. Su nombre es traghetti (traghetto en singular) y son auténticas góndolas que, al envejecer, dejan atrás su glamuroso pasado para convertirse en prácticos medios de comunicación entre orillas. Por menos de un euro podréis cruzar el Gran Canal en góndola y haceros la foto de rigor.