Misterios y dinosaurios en el Desierto de Gobi
Quienes pertenezcan a la generación que hoy día ronda los cuarenta, muy probablemente conociesen en un principio la existencia del Desierto de Gobi a través de los populares cómics de Anacleto, Agente Secreto. El desafortunado protagonista siempre acababa siendo enviado a este lugar a cumplir sus misiones… Con agente o sin él, de lo que no cabe duda es de que este desierto es uno de los parajes más impresionantes de la tierra.

Se encuentra entre el Norte de China y el Sur de Mongolia, y linda con las estepas de este país y con la meseta del Tíbet. Además de por su impresionante imagen y por las muchas culturas que lo habitan, este desierto también es muy conocido por los misterios con los que siempre se le ha relacionado.

Extraterrestres, puertas a otras dimensiones… La lejanía y el exotismo de este paraje lo ha hecho proclive a ser el escenario de mucha literatura. Sin ir más lejos, el año pasado se descubrió a través de Google Earth un entramado de líneas y dibujos que sólo se pueden apreciar desde el satélite, que dio pie a muchas conjeturas sobre visitas alienígenas. Al final, la NASA desveló que las líneas eran rejillas de calibración telemétricas para los satélites espías chinos, si bien muchas personas no se dieron por satisfechas con esta explicación.

Lo que sí es indudablemente cierto es que este desierto fue el escenario de la vida en la Tierra hace millones de años. En uno de sus parajes más bellos, los Acantilados Llameantes, se encontró el huevo de dinosaurio más antiguo del mundo y (atención a los amantes de Parque Jurásico), esqueletos de velociráptor. Además de su interés como yacimiento, este paraje es uno de los más visitados por los viajeros por su gran belleza: las rocas areniscas brillan con un intenso tono naranja bajo el sol, lo que crea la sensación de que están hechas de fuego.