Las ciudades con más marcha nocturna del mundo
Cuando buscamos un destino apetecible al que viajar, tenemos en cuenta una gran cantidad de aspectos. Si lo que deseamos es visitar una ciudad, además de su belleza, de su interés turístico o de los lugares que nos interese conocer, queremos que nos ofrezca diversión, buen ocio y alternativas para pasarlo genial. Y esto incluye, por supuesto, la marcha nocturna.

Pero, ¿cuál es la ciudad con el mejor ocio nocturno? Aunque son muchas, la palma se la lleva Nueva York, la ciudad que nunca duerme. En cualquier caso, nosotros tenemos en España ciudades que también saber conseguir que sus visitantes se diviertan de lo lindo, tanto de día como de noche. A continuación os contamos cuáles son las ciudades para disfrutar de la mejor marcha nocturna.

Nueva York, la reina de la noche

Las ciudades con más marcha nocturna del mundo
Como os decía, Nueva York es un clásico en lo que se refiere a disfrutar de una gran noche de fiesta. Dispone de la mayor oferta de locales nocturnos, bares, restaurantes, discotecas, salas alternativas, etc. que os podáis imaginar para hacer que os lo paséis como nunca.

Pero en Estados Unidos hay otras ciudades cuya marcha nocturna está también muy reconocida, como Las Vegas, el paraíso del juego. Visitar sus casinos es toda una experiencia, más interesante por la noche.

En Europa, muchas alternativas para elegir

Las ciudades con más marcha nocturna del mundo
Entre las ciudades más marchosas en Europa se cuentan Londres, París, Berlin o Ámsterdam. Cada una de ellas tiene experiencias diferentes que ofrecer, y es precisamente ahí donde reside el encanto de salir de marcha por el continente europeo: la gran diversidad de la oferta nocturna de sus capitales.

En España, como no podía ser de otra manera, las ciudades con más y mejor ambiente nocturno son Madrid y Barcelona. Mientras que la ciudad Condal hace gala de un gran ambiente cosmopolita en el Raval y el Gótico, Madrid ofrece una gran diversidad de ocio en sus diferentes barrios, así como una flexibilidad de horarios difícil de superar.