Las cataratas del Niágara
La naturaleza nos sorprende con espectaculares y majestuosos paisajes distribuidos en distintos rincones del planeta, que son un verdadero espectáculo para la vista, además de una visita muy recomendable. Uno de estos privilegiados lugares son las cataratas del Niágara, situadas en la parte oriental de América del Norte, justo en la frontera entre Estados Unidos y Canadá.

A la escalofriante cifra de 236 metros sobre el nivel del mar, las cataratas del Niágara ofrecen una espectacular y soberbia caída de unos 52 metros. Desde su descubrimiento por colonizadores europeos, las cataratas del Niágara se han convertido en uno de los mayores espectáculos de la naturaleza, además de los más populares y grandiosos de todo el mundo, tanto por su extraordinaria belleza paisajística, como por tratarse de una importante fuente de energía, con un proyecto de conservación medioambiental de gran trascendencia.

Las cataratas del Niágara
Desde el punto de vista turístico, se trata de uno de los espacios naturales más visitados de todo el continente americano. Muchos turistas prefieren acercarse durante la noche, cuando adquieren una belleza casi sobrehumana, ya que se adornan con luces artificiales que iluminan ambos lados de las cataratas. Si te acercas a Estadas Unidos, podrás visitar la Cueva de los Vientos, cerca de una de las tres cataratas que encontrarás en el río Niágara, donde se ofrecen excursiones para descubrir todos los rincones y secretos de este mágico lugar.

Las cataratas del Niágara
Mientras que si viajamos hasta la parte canadiense, podrás maravillarte con el Parque Reina Victoria, que pone al alcance de los visitantes unas plataformas con unas espléndidas vistas a las cataratas estadounidenses y canadienses. Otra posibilidad, aunque un poco más cara, es recorrer una parte del río Niágara a bordo de distintos cruceros, que desde 1846 transportan viajeros por debajo de las cataratas, así no te perderás ningún detalle de las soberbias vistas de este espacio de la naturaleza.