Las cataratas de Ginga y Ryusei
Hoy nos trasladamos hasta el Lejano Oriente, concretamente a Japón, para conocer un poco más de cerca unas cascadas que están consideradas de las más bellas de Asia. Hay quien dice que son las más hermosas del continente… Especialmente atractivas por su entorno natural y su curiosa disposición, las cataratas de Ginga y Ryusei se encuentran en el Parque Nacional de Daisetsuzan, situado en la región de Sounkyo.

Esta región contiene numerosos valles con cascadas espectaculares, pero sin duda las más impresionantes son las que aparecen en estas fotos. Su curiosa disposición “gemela” y la diferente potencia con la que emerge el agua les han ganado el bonito sobrenombre de “marido y mujer”.

Marido y mujer

Las cataratas de Ginga y Ryusei
La catarata de Ginga, que significa “cascadas del río de plata”, está formada por una serie de hilos plateados que se deslizan suavemente por la ladera de las montañas. Separada de ella por un impresionante promontorio rocoso se encuentra la catarata Ryusei, “las cascadas del meteorito”, que emerge con toda la fuerza de forma que parece romper la roca para brotar. La caída de esta cascada es de noventa metros, mientras que su “esposa” desciende con suavidad. Para llegar a ellas hay que dirigirse hacia el Lago Taisetsu por la Autopista 39 de Japón. Están bien señalizadas y hay un aparcamiento a la derecha de la carretera, desde el cual ya se pueden divisar.

Un paisaje clásico

Las cataratas de Ginga y Ryusei
Como podéis ver en estas imágenes, el conjunto formado por las dos caídas de agua es una estampa clásica del paisaje oriental. El agua se desliza por las rocas puntiagudas y verticales, revestidas de vegetación selvática y envueltas en una bruma que parece casi mágica. Si tenéis la suerte de viajar alguna vez al país del Sol Naciente, no limitéis vuestra visita a ciudades como Tokio; intentad guardar unos días para acercaros al Parque Nacional de Daisetsuzan, para hacer una visita a este “matrimonio” bien avenido… Y espectacular.