Las bellezas de Filipinas
El archipiélago de Filipinas atesora gran cantidad de magníficos paisajes, tanto de
interior como de costa. Playas, terrazas cultivadas, ciudades cosmopolitas… Un viaje a Filipinas ha de ser largo, para poder admirar todas las bellezas de estas islas. La capital, Manila, ya merece de por sí una visita. Se encuentra en la isla de Luzón y puede echar un poco para atrás al viajero, por el caos, el tráfico y la contaminación del aire… Pero si viajáis allí no dejéis de dedicarle unos días.

Manila cuenta con una bella catedral, un Barrio Chino de lo más auténtico… Y sobre todo, con una bahía espectacular cuyos atardeceres son famosos en todo el mundo. Pero Filipinas guarda más tesoros que descubrir.

Mountain Providence

Las bellezas de Filipinas
Uno de ellos, famoso internacionalmenteo, es sin duda Mountain Province. Este lugar fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y aunque el nombre no os suene, seguro que la imagen de sus laderas montañosas, cultivadas con miles de terrazas de arroz, sí os resultará familiar. Este mágico enclave está también en la isla de Luzón, y para llegar a él en autobús tendréis que estar dispuestos a aguantar quince horas de viaje… O alquilar un coche.

Volcanes y playas

Las bellezas de Filipinas
En la localidad de Sorsogon se encuentra un volcán muy conocido y en actividad: Mayor Volcano, que sin duda merece una visita. Y si lo vuestro es la playa, no dejéis de acudir a la comarca de Visayas, donde podréis relajaros en arenales paradisíacos de auténtica postal. El más famoso es sin duda el de Boracay, rodeado de resorts turísticos y donde el submarinismo y el esnórkel son casi una obligación… Así como el arrecife de Tubataja.

Parajes espectaculares

Las bellezas de Filipinas
Otra visita inexcusable es la isla de Mindanao. Plagada de playas y selvas tropicales, probablemente su lugar más conocido sean las Chocolate Hills de Bohol. El nombre de estas pequeñas elevaciones viene del color de la tierra de la que están formadas, y son un paraje que no se parece a ningún otro. Además, si lo vuestro es el senderismo, la cordillera donde se halla el monte Apo (el más alto de Filipinas) os espera con sus espectaculares cascadas, lagos y bosques.