La villa más bonita de la Toscana
La Toscana permanece en el imaginario de todos como una región casi mítica, totalmente paradisíaca con sus tones ocres, rojizos y sienas destacando frente a un cielo azul impoluto. Las piedras centenarias, los viñedos y la gastronomía forman parte de un destino que está entre los más apreciados y deseados de todo el mundo.

Que en la Toscana hay ciudades maravillosas como Florencia, Siena o Lucca es de todos conocido. Pero no son las únicas: hay muchas más para descubrir. Hay quien dice que la más bella de toda la región es San Gimignano…

”La ciudad de las bellas torres”

La villa más bonita de la Toscana
Y desde luego, a pesar de sus espectaculares competidoras quienes así opinan tienen muchas razones. Conocida como “La ciudad de las bellas torres”, San Gimignano llama la atención poderosamente por las numerosas torres que se alzan en medio del paisaje natural. Auténticos “rascacielos” medievales que configuran un casco antiguo cuya belleza deja boquiabierto al más pintado. En un principio, allá por la Edad Media se levantaron en la ciudad hasta setenta y dos torres, algunas de las cuales alcanzan los 50 metros de altura. Algo así como “torres de Babel”, ya que estaban destinadas a cantar la riqueza y el poder de quienes las edificaban.

Museos, iglesias, fuentes…

La villa más bonita de la Toscana
Actualmente, el centro histórico de San Gimignano es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Siete de sus múltiples torres se agrupan alrededor de la Piazza del Duomon (plaza de la catedral), entre ellas la Torre Grossa, de 54 metros de altura y que se construyó en 1298. Para disfrutar de las mejores vistas, merece la pena el esfuerzo de subir a ella… Además, en San Gimignano no solo hay torres; en su centro histórico es posible disfrutar de la maravillosa Collegiata, la catedral del siglo XI con frescos del siglo XIV; Sant Agostino, una encantadora iglesia del siglo XIII también decorada con frescos; las Fuentes Medievales que datan del siglo IX: La Rocca, fortaleza en ruinas del siglo XIV y desde la cual se obtiene una fantástica panorámica de la ciudad; y una sorprendente cantidad de museos, como el Museo Cívico, el Museo de la Tortura, el Arqueológico y el Museo de Arte Sacro.