La mejor ciudad del mundo para las bicis
Aunque tradicionalmente siempre se ha considerado a Ámsterdam la ciudad de las bicis por excelencia, otra capital europea le ha arrebatado el título en los últimos años. Se trata de Copenhague, una ciudad que hace gala de tener registradas ya más bicicletas que habitantes.

Allí la bici no es solamente un medio de transporte, sino que resume toda una filosofía de vida, en torno a la cual se ha generado una auténtica cultura urbana que tiene su mayor manifestación en los 390 kilómetros de ciclovías y carriles bici de los que dispone la ciudad.

Un estilo de vida

La mejor ciudad del mundo para las bicis
La bicicleta comenzó a popularizarse en Dinamarca, y concretamente en Copenhague, a partir de la II Guerra Mundial por una cuestión práctica: la escasez de combustible la convirtió en un medio de locomoción asequible y muy práctico. Y aunque en décadas posteriores creció el uso de vehículos como el automóvil, ya nunca se dejó de usar la bicicleta.

La ola verde

Hoy la mitad de los habitantes de Copenhague (la capital tiene algo más de un millón) se trasladan en bici a sus centros de trabajo o estudio. Por eso, hace ya algún tiempo que las autoridades decidieron renovar la política de movilidad y hacerla aún más favorable a los ciclistas. Así, Copenhague fue la primera ciudad del mundo en imponer la llamada “ola verde” para bicicletas.

Pero, ¿en qué consiste exactamente esta iniciativa? En las horas punta de la mañana y la tarde, los semáforos de determinadas avenidas se regulan para lucir en verde y que así los ciclistas puedan circular por ellas sin tener que parar. Estas “olas verdes” de tráfico son un privilegio, hasta el momento reservado a los coches. Copenhague instauró la primera ola verde para bicis en Norrebrogade, una de las vías más concurridas de la ciudad. Por algo los habitantes de Copenhague pedalean 1,2 millones de kilómetros al año.