La Destilería de Jameson en Dublín
Dublín, la capital de Irlanda, es una ciudad famosa por su bulliciosa vida diurna y nocturna y su cultura contemporánea. Pero no hay que olvidar que en Irlanda se destila, dicen, el mejor whisky del mundo (con permiso de los escoceses), y que viajar a este lugar y no probarlo es algo que ningún viajero se debería permitir.

Y qué mejor lugar para probarlo que en la destilería de uno de los whiskys más prestigiosos del mundo… Se trata de la Antigua Destilería de Jameson (The Old Jameson Distillery), un lugar fascinante donde además de beber, también se puede aprender, y mucho. Situada a unos minutos del centro de Dublín, es una visita indispensable para cualquier amante del aromático destilado, pero también de la cultura y la gastronomía.

Esta destilería fue fundada por John Jameson en 1780 y durante doscientos años, la totalidad de las botellas de este afamado whisky se produjeron en ella. Hoy los tiempos han cambiado y el licor se destila en otras fábricas con tecnología más avanzada, pero la empresa tuvo el acierto de conservar el histórico edificio como museo. Lo reconoceréis de inmediato por el enorme alambique cobrizo que guarda la entrada. The Old Jameson Distillery se encuentra en la Bow Street y con la entrada tendremos derecho a una ruta guiada por la historia del whisky irlandés.

Tras visualizar un vídeo de presentación, los visitantes recorren el proceso que se sigue para elaborar la bebida alcohólica. Moler los cereales, fermentar, destilar… Todo ello, entre los muros centenarios de la antigua fábrica. Y para terminar, el que para muchos es el mejor momento de la visita: la cata o degustación. Siempre se piden voluntarios para probar los licores, que suelen comprender una copa de bourbon, otra de whisky escocés y otra de irlandés. El guía explica las diferencias y los matices a quienes estén dispuestos a apreciarlos, mientras que el resto podrá degustar otras mezclas; eso sí, siempre a base de whisky Jameson.