La ciudad más bella de Nueva Zelanda
Nueva Zelanda es un lugar conocido sobre todo por la salvaje belleza de sus entornos naturales. Un buen ejemplo es la espectacular Península de Coromandel, de la cual ya hablamos hace tiempo en Destinolandia. Pero en este remoto país también hay ciudades llenas de historia y cuya belleza es proclamada por sus habitantes.

Muchos neozelandeses y viajeros no tienen reparo en declarar que la ciudad más bella de Nueva Zelanda es Dunedin; esta urbe, que en tiempos fue la más grande en extensión del país (actualmente superada por Auckland), presume de un pasado histórico que se refleja en sus edificios, además de encontrarse en un paraje privilegiado.

Herencia escocesa

La ciudad más bella de Nueva Zelanda
En el año 1900 Dunedin era la ciudad más poblada de Nueva Zelanda, y actualmente ocupa el séptimo puesto en el ranking. Sin embargo, es una de las urbes más importantes del país por razones históricas, culturales y geográficas. Esta ciudad es conocida como “la capital del sur”, ya que se encuentra en la Isla Sur; otro de sus sobrenombres es “la Edimburgo de Nueva Zelanda”, ya que la ciudad presume de su pasado escocés con gran orgullo.

Naturaleza y misteriosas piedras…

La ciudad más bella de Nueva Zelanda
Dunedin está rodeada por un scenario natural de impresionantes colinas, que se encuentran a los pies de un amplio puerto natural: el puerto de Otago. La urbe cuenta con numerosos edificios de época victoriana y eduardiana, que convierten sus calles en un magnífico ejemplo de arquitectura antigua bien conservada. Por otra parte, la naturaleza que rodea a la ciudad es también espectacular: desde Dunedin se accede directamente a la Ruta Escénica del Sur, una visita obligada si viajáis a la Isla Sur. La ruta recorre la costa salvaje hasta Invercargill y luego continía por Manapouri y Te Anau. Y un consejo: no os perdáis los misteriosos Moeraki Boulders (cantos rodados, más o menos), en la Playa de Koekohe