La ciudad de los rascacielos de barro
Como si de un espejismo en medio del desierto se tratase, Shibam se alza en el valle de Hadramawt, en pleno eje de la antigua Ruta del Incienso por la que las mercancías más valiosas se llevaban desde Arabia del Sur hasta el Mar Mediterráneo. Esa ciudad yemení tiene a gala ser la primera del mundo donde comenzó a construirse en altura, allá por el siglo XVI.

Y es que fue en Shibam donde se edificaron los primeros rascacielos: más de 500 torres de viviendas de unos 30 m. de altura. Toda una hazaña para la época. Hoy, a pesar de que han necesitado algunos trabajos de restauración y mantenimiento, estos edificios se encuentran en buen estado, quizás por los materiales con que fueron construidos: adobe y troncos de palmera.

De sencillo adobe

La ciudad de los rascacielos de barroCuando se levantaron, cada torre era una vivienda que albergaba a una sola familia. Solían tener, al menos, cinco pisos de altura, y en cada uno de ellos había una estancia. La planta baja era la cuadra, donde se guardaban los animales. En el primer piso, una habitación de descanso para los hombres. Después el salón de reunión familiar, la cocina o estancia de las mujeres, y la azotea.

Resulta sorprendente que estas casas, algunas de siete u ocho pisos, hayan aguantado el paso del tiempo, sobre todo porque son de adobe. Sin embargo, los expertos creen que es precisamente por ese motivo por lo que se han conservado. Los ladrillos de adobe, hechos con barro, arena y paja, demuestran una gran perdurabilidad, alta resistencia al fuego y un aislamiento perfecto tanto del frío como del calor.

Calles estrechas

La ciudad de los rascacielos de barroShibam, con cerca de 7.000 habitantes, es una ciudad peculiar donde las haya. Sus torres se apretujan unas contra otras componiendo un original trazado urbanístico, que queda separado de la inmensidad del desierto por una muralla. Las calles son tan estrechas que no permiten el tráfico rodado. Por su paisaje, su originalidad y el hecho sorprendente de ser la cuna de los rascacielos, la UNESCO la nombró Ciudad Patrimonio de la Humanidad en 1982.