La belleza desconocida de Paraguay
Paraguay no es un destino turístico habitual, algo bastante extraño si tenemos en cuenta su belleza y la cantidad de parajes naturales que ofrece a los viajeros. Situado en la zona del centro-sur de Sudamérica, ocupa el norte y el noroeste del denominado Cono Sur y hace frontera con Argentina, Brasil y Bolivia. Al contrario que sus grandes vecinos, Paraguay es un país pequeño y está dividido en dos regiones que separa el río que da nombre al país.

Probablemente la ausencia de costas y playas, algo que muchos turistas buscan cuando viajan a América del Sur, haya hecho que la afluencia de turismo al país sea menor que en otros de la zona. Pero la belleza de Paraguay está presente en sus selvas, lagos y ríos, así como en sus bellas misiones y sus ciudades.

El acceso del país al mar se realiza a través de la Hidrovía Paraguay-Paraná, que permite acceder al Océano Atlántico desde los puertos fluviales ubicados en los ríos del mismo nombre. Además, Paraguay cuenta con una ubicación privilegiada en lo que a comunicaciones se refiere: se halla en el centro de Sudamérica, a poco tiempo de vuelo de importantes capitales como Buenos Aires o Sao Paulo. El clima del país es muy benigno, con una media anual de veinticinco grados centígrados y clima subtropical.

La belleza desconocida de Paraguay
La capital de Paraguay, Asunción, ofrece a los viajeros lugares tan bellos como su estación de tren, con un ferrocarril turístico cuya locomotora data de mediados del siglo XIX. Alrededor de la capital hay también pequeños pueblos llenos de encanto, donde es posible comprar auténtica artesanía del país a buen precio. Otra visita inexcusable es el Lago Ypacaray, donde disfrutar de la naturaleza más relajante.

Muchos viajeros recomiendan la visita a las antiguas misiones jesuitas, que allí se conocen como “reducciones”. La Reducción de Trinidad, en muy buen estado de conservación, ha sido clasificada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Y en cuanto a naturaleza, no podemos obviar el Chaco Paraguayo, que forma parte del Chaco Boreal: es una zona donde los bosques se funden con el desierto y que está considerada el segundo Pulmón de Sudamérica, después de la Amazonía.