Kauai, un paraíso de película
Ayer estuve viendo por televisión una de las películas favoritas de mi infancia. Se trata de “La Taberna del Irlandés” (Donovan’s Reef), considerada una obra menor de John Ford y protagonizada por John Wayne y Lee Marvin. Aparte del indudable encanto de la película en sí, lo más impresionante que muestra el filme es sin duda el escenario donde se rodó: la isla de Kauai, la cuarta en tamaño del archipiélago de Hawai y que recibe en nombre de “la Isla Jardín”.

Si hay algo en este mundo que se parezca al paraíso terrenal, probablemente Kauai forme parte de ello. Lo podéis constatar viendo estas impresionantes fotos: en esta isla, que es la más antigua de Hawai, no solo hay magníficas playas sino también espectaculares montañas y formaciones rocosas, y cascadas que parecen extraídas de un sueño.

Una región lluviosa

Kauai, un paraíso de película
Las cascadas, de cuya belleza da fe la fotografía que encabeza este artículo, se encuentran en el lado este del monte Wai’ale’ale. Y es que esta región no sufre precisamente de sequía: está considerada una de las zonas más húmedas de la tierra, que es precisamente lo que alimenta las caídas de agua. El verdor que esta humedad ha generado en toda la isla es lo que le hizo merecedora de su acertado sobrenombre.

En cine… Y en dibujos animados

Kauai, un paraíso de película
La enorme belleza de Kauai ha hecho que sea la protagonista (más que el escenario) de muchas películas, como la mencionada obra de John Ford. También se rodó allí la película “Amor en Hawai”, protagonizada por Elvis Presley, y además sus escenarios sirvieron como inspiración para los dibujos del filme de Disney “Lilo y Stitch”. También es posible divisar zonas de la isla en el comienzo de la mítica película “En Busca del Arca Perdida”; y se conoce que al Spielberg le gustó el lugar, porque en “Parque Jurásico” aparece otro de sus lugares clave: el Cañón de Waimea. Un fantástico currículum para una isla que es, sin duda, uno de los lugares más bellos del planeta.