Iglesia Santa María del Mar, el estilo gótico en Barcelona
La Iglesia Santa María del Mar es una magnífica construcción de estilo gótico, cuya belleza no ha pasado desapercibida en absoluto, ya que ha sido protagonista de novelas como La Catedral del Mar y El juego del Ángel.

Situada en pleno corazón de la ciudad condal, presenta una fachada exterior de aspecto sólido y robusto, mientras que su interior nos encontramos con unas hermosas líneas horizontales y con una decoración muy sencilla. Destacan especialmente las molduras, las cornisas y las superficies planas.

Iglesia Santa María del Mar, el estilo gótico en Barcelona
En general su aspecto es compacto, un ejemplo de la clásica arquitectura gótica europea, sin secciones en la pared, tan sólo naves que permiten una iluminación muy plana, y sin apenas juegos de luces y sombras, una característica muy común en la mayoría de las iglesias.

En la fachada principal destacan especialmente dos torres octogonales y dos contrafuertes. Si decidimos entrar en su interior, nos encontramos con tres pisos diferentes, donde el inferior resulta el más asombroso gracias a las capillas, situadas en los laterales, que tienen además varios pequeños ventanales para cada una.

La iluminación de la iglesia se debe a unos óculos abiertos entre las distintas galerías de la nave central y de los laterales. Las paredes lisas y la simplicidad de las columnas octogonales ayudan a dar ese toque místico a la construcción gótica.

Iglesia Santa María del Mar, el estilo gótico en Barcelona
Si estás interesado en visitar la Iglesia acércate a la Plaza de Santa María en el barrio del Born, el horario de visita es de 9:00 a 13:30 horas y de 16:30 a 20:00 horas, todos los días de la semana. Descubre uno de los grandes atractivos artísticos de una ciudad como Barcelona, donde encontrarás los diseños arquitectónicos más espectaculares y soberbios en cada uno de sus calles, plazas o avenidas.

Como en este caso, la Iglesia Santa María del Mar, una construcción que necesitó casi medio siglo para finalizarse por completo, y que fue posible gracias a las donaciones de las gentes que vivían cerca del mar.