Gijón, mar e historia en el Cantábrico
Gijón es una de las ciudades del norte de España que más turistas acoge a lo largo del año durante todo el año. No en vano son numerosas las posibilidades que ofrece al visitante y que abarcan todos los gustos. Una ciudad con historia, en la costa y con numerosas actividades a lo largo de todo el año. El no ser un destino de sol y playa lo convierte en un lugar ideal para disfrutar en estación. Además es una ciudad que se puede conocer en un fin de semana.

De siempre la ciudad ha mirado a la mar, su posición elevada le permitía saber si vendrían enemigos en barco. Allí también fue donde se estableció la colonia romana, de la que aún se conservan restos en la Campa Torres, la villa de Veranes (en las afueras de la ciudad) y las termas, a pie de playa.

En paralelo a la costa se encuentra también el casco histórico, peatonalizado y en que se pueden encontrar numerosos edificios que datan de los siglos XVI, XVII y XVIII. Conviven con numerosos restaurantes y sidrerías en los que disfrutar de unos culines al aire libre y los mejores pescados del Cantábrico. Una vez se hayan recuperado las fuerzas se hace se puede seguir conociendo la ciudad y lo mucho que ofrece.

Gijón, mar e historia en el Cantábrico
En el centro de la ciudad cuenta con una red de museos de diversos estilos, predominando pinacotecas, tanto públicas como privadas. En el en torno de la playa se encuentra uno de los espacios didácticos que más gustará a los pequeños. Es el acuario, entre cuyos ejemplares destacan los tiburones.

En las afueras

En las afueras de la ciudad, en dirección a Villaviciosa, se encuentran otros muchos espacios culturales destacados. En la misma zona se encuentra el Jardín Botánico, el centro de arte moderno LABoral y la que fuera la antigua universidad Laboral, un espectacular espacio que merece la pena conocer.