Gante, una ciudad imprescindible
Bélgica es un país lleno de interés turístico, que curiosamente suele permanecer en segundo plano en lo que a viajes por Europa se refiere. Al parecer, otros países como Francia, Holanda o Alemania se “venden” mejor, porque muchos prefieren encaminar sus pasos hacia ellos… Es una pena, porque Bélgica esconde joyas como su capital, Bruselas; la maravillosa Brujas, o la ciudad de la que os voy a hablar hoy: Gante.

Gante es capital de la Provincia de Flandes Oriental y se encuentra en la confluencia de dos ríos: el Lys y el Escalda. Esta característica le dota de la insuperable belleza de las urbes fluviales.

Torres, tablas flamencas y un gran castillo

Gante, una ciudad imprescindible
Si hay algo representativo de Gante, sin duda lo es su conjunto de torres. Las tres más famosas pertenecen a la Catedral de San Bavón (el campanario es una de ellas), a la Atalaya y a la Iglesia de San Nicolás. En la Catedral de Gante se conserva lo que sus orgullosos ciudadanos consideran el tesoro de la villa: la Adoración del Cordero Místico, tabla flamenca pintada por Jan Van Eyck y que realmente merece ir a contemplar. Otro punto que ningún viajero debe perderse en Gante es el Puente de San Miguel, el lugar perfecto para fotografiar la ciudad y sus torres; y por supuesto, el majestuoso Castillo de Gravensteen.

Los muelles sobre el agua

Gante, una ciudad imprescindible
El agua es el elemento omnipresente de Gante, y como tal, también forma parte de lugares imprescindible. Hay dos muelles que no solo están considerados dos de los rincones más bellos de la ciudad, sino de todo Flandes. Sus nombres son Graslei o Muelle de las Herboristas, y Korenlei o Muelle de los Graneros. Su reflejo colorista sobre el agua es una auténtica maravilla; además, esta zona es también una de las más animadas de Gante por la afluencia de estudiantes universitarios que acuden a ella a relajarse en sus terrazas, cafés y pubs. Y por último, no dejéis de informaros sobre los paseos y rutas de la cerveza que se pueden hacer por Gante, terminando todos ellos en la fábrica artesanal de cerveza de la ciudad.