Fira, una joya en la isla griega de Santorini
Es el pueblo más importante de Santorini y uno de los más bellos de las islas Cícladas. Fira se enclava al borde de un acantilado desde el que se pueden divisar las vistas más bellas del lugar. Sus puestas de sol son una experiencia única.

Aunque tiene del orden de 1600 habitantes, en verano cuando llega la temporada alta, su población se multiplica como por arte de magia. Y no es de extrañar. Todos quieren disfrutar de uno de los rincones más bellos del planeta. Aún así, Fira continúa ofreciendo, incluso en estos meses de máxima ocupación, lugares remotos en los que perderse, rincones en los que disfrutar del silencio y el relax. No os lo perdáis.

Recóndita y con mil cosas por descubrir

Fira, una joya en la isla griega de Santorini
Fira es un típico pueblo de casas blancas con puertas y ventanas del intenso azul que caracteriza a estas islas mágicas, con calles empedradas, algunas iglesias que exhiben sus cúpulas azules y edificios con increíbles terrazas bañadas por el sol. Un recóndito lugar, mágico donde los haya.

En el año 1956 un terremoto destruyó parte de Fira, aunque pudieron salvarse algunos edificios antiguos. Después Fira renació de sus cenizas hasta convertirse en lo que es hoy: un pueblo mítico, lleno de magia y rebosante de bares, restaurantes y tiendas.

Monumentos con historia

Fira, una joya en la isla griega de Santorini
Pero Fira no es sólo eso. Ofrece, además, bellos monumentos religiosos, como la Catedral Metropolitana Ortodoxa, con su impresionante campanario. Aunque data del siglo XIX, fue reconstruida tras el terremoto.

También destaca la Catedral Católica, con su torre del reloj y su magnífica cúpula, cuyo interior muestra tonos lila azulado, naranja y crema. Si alguna vez viajáis a Santorini no dejéis de visitar el Museo Arqueológico, repleto de tesoros, o el Museo de Prehistoria que guarda los restos de las excavaciones llevadas a cabo en la isla.

Una última sugerencia: es imprescindible hacer una excursión al volcán de Santorini, formado por dos pequeñas islas, Paleo Mamen y Nea Mamen, ambas de lava volcánica. Podéis aprovechar el viaje para daros un baño en los manantiales calientes.