Festivales, de vacaciones gastando poco
Cuando la crisis económica achucha nuestros bolsillos se hace necesario reinventar nuevas formas de viajar con presupuestos más ajustados. Eso no tiene que significar tener que renunciar a las vacaciones, sino simplemente reinventarlas. En los últimos años hemos asistido a un resurgir de los festivales, precisamente por ese motivo. Duran varios días y por poco dinero se puede conocer un nuevo destino, disfrutar de nuestra música favorita y, en ocasiones, tener la playa cerca.

El calendario de festivales españoles es tal que se puede acudir a varios a lo largo del verano. Raramente dos coinciden en el mismo fin de semana. Lo mismo ocurre con su ubicación, aunque son muchos los que se concentran en la zona de Levante pueden encontrarse diversas propuestas festivaleras a lo largo de prácticamente toda la costa española. Ah, y se celebran en viernes sábado y domingo -al menos sus platos fuertes, por lo que tampoco necesitamos muchos días libres para poder disfrutarlos.

Algo clave a la hora de plantearnos unas vacaciones a base de festivales es ser previsores. Normalmente se sacan las entradas a la venta con semanas, incluso meses, de antelación. Entonces tienen ofertas especiales, un precio mucho más bajo que si las compramos in situ. Los abonos para varios días también suelen ser más económicos que tickets de día.

Festivales, de vacaciones gastando poco
Y ya puestos a ser previsores comprando entradas también hay que serlo con el alojamiento. La mayor parte de festivales cuentan con zona de cámping propia, así que si tenéis tienda de campaña y saco de dormir es una opción más que recomendable. Lo mismo ocurre con la comida y bebida, si la lleváis al recinto es más económico que comprarla allí.

Precios de algunos festivales

En Benidorm se celebra en verano un festival cuyo nombre es una clara referencia a lo que comentamos: el Festival Low Cost. Numerosos conciertos, a la vera de la playa, durante tres días y por 45 euros era la propuesta de este año. Misma duración tiene el Sonorama, en Burgos, con un precio de 54 euros. El Ebrovisión, en la misma provincia y mismos días es más barato: 35 euros.