Fajardo, la bahía bioluminiscente
Hace unos días publicaba en Destinolandia un post sobre qué ver en Puerto Rico. Pero sin duda, se me quedaron cosas en el tintero y una de ellas me parece tan impresionante que no he resistido la tentación de hablar de nuevo de esta isla. Se trata de las aguas luminiscentes que hay en tres parajes portorriqueños: Fajardo, Vieques y Lajas. Concretamente, hoy me voy a centrar en la bahía de Fajardo y su Laguna Grande.

Si bien la zona de Vieques (Bahía Mosquito) sigue manteniendo su increíble cualidad luminosa por las noches, tristemente la contaminación procedente del turismo (al estar permitido el baño) ha terminado prácticamente con los organismos microscópicos que iluminaban las aguas de Lajas. Afortunadamente, Fajardo ha recuperado su efecto luminoso gracias a una actuación a tiempo por parte de las autoridades.

Un ecosistema muy delicado

Fajardo, la bahía bioluminiscente
Los responsables de esta cualidad luminiscente de las aguas son unos microorganismos conocidos como dinoflagelados, que brillan en la oscuridad cuando se les molesta. Este tipo de ecosistemas suelen ser muy frágiles, y cualquier producto químico (como por ejemplo los perfumes, cremas, champús, etc. de los bañistas) puede acabar con él. En el año 2007 se prohibió el baño en Laguna Grande (bahía de Fajardo) y el ecosistema se ha recuperado, de forma que sus aguas brillan casi tanto como las de Vieques. Eso sí, al haber muchos más edificios y afluencia de turismo, la contaminación lumínica nocturna hace que el contraste sea menor.

En barco, kayak o caminando

Fajardo, la bahía bioluminiscente
Para admirar este fenomómeno como se merece, lo mejor es contactar con cualquier operador turístico que organice excursiones por la bio-bahía de Fajardo. Los kayaks son un medio perfecto para recorrer las aguas, ya que podremos ver de cerca este curioso fenómeno: es como navegar por una película de ciencia-ficción. Otra opción es hacer una ruta caminando por la Reserva Natural de Las Cabezas, que lleva a los senderistas a recorrer una pasarela que discurre por Laguna Grande. Y por último, hay una empresa que realiza viajes en embarcaciones eléctricas por el lugar. Una última recomendación: antes de acudir, consultad la fase lunar para escoger la noche más oscura para vuestro recorrido. El fenómeno será aún más espectacular.