Estrasburgo, una ciudad para soñar
La mayoría conocemos la ciudad de Estrasburgo porque está considerada más o menos la capital de la Unión Europea. En ella se encuentra el Parlamento Europeo, pero es una ciudad que tiene muchas más cosas de interés que las relacionadas con la política. De hecho, es una de las ciudades más bellas de Europa, aunque la mayor parte de los viajeros desconocen este dato.

Estrasburgo pertenece a Francia, pero por poco. Y es que se encuentra entre Francia y Alemania, siendo además la capital de la región de Alsacia. En esta preciosa urbe, de pequeño tamaño y que resulta perfecta para recorrerla a pie, encontraremos de todo: una impresionante Catedral, una isla en su centro en la que descansa el casco antiguo y una vocación europea llena de hospitalidad.

Pequeña, pero de gran belleza

Estrasburgo, una ciudad para soñar
Estrasburgo solo tiene alrededor de cuatrocientos mil habitantes, algo que la aleja considerablemente de las grandes capitales de Europa. Su centro histórico es espectacular, y está perfectamente conservado y mantenido por una población que se enorgullece de su bella urbe. Para conocer a fondo la ciudad de Estrasburgo pueden bastar unos días de vacaciones en los que dedicar el tiempo a deambular por sus antiquísimas calles.

El recorrido puede iniciarse en la Catedral de Notre Dame, del siglo XV y la cuarta más alta del mundo, de espectacular estilo gótico. Merece la pena entrar en ella y admirar sus coloridas vidrieras. A partir de este monumento podemos dirigirnos a la plaza de la Grande Boucherie y seguir por la calle de la Douane, recorrer el quai (puerto) Saint-Thomas, cruzar el puente de Saint-Martin, continuar por la calle de la Monnaie y entrar a la zona conocida como Petite France, situada en en la Gran Isla (Grande Île) y en la cual se extiende el bello casco histórico.

Esta zona se encuentra salpicada de las clásicas casas alsacianas que veis en la foto, con preciosos balcones de colores y animadas por el bullicio de los canales. Las esclusas del río, que permiten el paso a los barcos, son también dignas de admirar, así como los magníficos Puentes Cubiertos.