El zoo en Nueva York
Si hay una ciudad en el mundo en que cada rincón tiene algo que ofrecer, algo de lo que queremos impregnar nuestras retinas para no olvidarlo, esa es, sin duda, Nueva York. Y, entre las muchísimas cosas que ofrece la ciudad, están sus cuatro parques zoológicos.

Hoy quería hablaros del zoológico del Bronx y del de Central Park, dos parques con mucho sabor que podéis visitar si os gustan los animales y no os da reparo verles en cautividad.

El zoo más importante del mundo

El zoo en Nueva York
El zoo del Bronx, inaugurado en 1899, es uno de los más importantes del mundo. Está a orillas del Bronx River y ocupa más de 100 hectáreas de terreno. Como es tan grande, enseguida comenzó a reducir el uso de jaulas, en un intento de dar a los animales un espacio lo más parecido posible a su habitat natural, salvando las distancias.

Actualmente lo visitan miles de personas llegadas de todos los países del mundo. Allí se pueden ver los más de 4.000 animales, de 700 especies diferentes, que conviven en el zoo.

Pero no todo es positivo. El Zoo del Bronx también ha tenido que afrontar malos momentos, como cuando, en julio de 1985, dos tigres siberianos mataron a la cuidadora Robin Silverman, de 24 años. O como cuando en marzo de 2011 se extravió una cobra egipcia, que fue encontrada cinco días después en una zona cerrada al público del recinto de los reptiles.

El zoo de Central Park

El zoo en Nueva York
Aunque mucho más pequeño –tiene 2,6 hectáreas-, el zoo de Central Park es también muy conocido, gracias en parte a los protagonistas de las tres películas de animación de Madagascar. Se inaguró en la década de 1860 como “casa de fieras” y fue el primer zoo oficial de la ciudad. En 1934 sufrió una importante remodelación e incorporó nuevas construcciones, y se acometió una segunda reforma en la década de 1980, para sustituir las jaulas por entornos naturales. Estaba tan deteriorado que se cerró en 1983 y se demolió casi por completo, hasta que volvió a abrirse totalmente renovado en 1988. Algunos edificios originales de piedra caliza fueron rehabilitados, pero desaparecieron las jaulas al aire libre.