El Templo del Cielo
Uno de los puntos de interés turístico más importantes de la legendaria ciudad china de Pekín es el Templo del Cielo. Una serie de edificios que encontrarás en el parque Tiantan Gongyuan, al sur de la ciudad, y que están rodeados de una muralla interior y otra exterior con unas formas redondeadas que representan el cielo, lo que justifica su nombre. Sin duda una obra maestra, además de una visita obligada, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1998.

El lugar tiene una historia muy antigua, puesto que solía ser visitado por emperadores de las dinastías Ning y Qing, por lo que si te decides a visitar estas espléndidas construcciones de incalculable valor artístico e histórico, podrás sumergirte de lleno en la cultura más auténtica del país. Las edificaciones del Templo y sus alrededores cubren una extensa área y tiene tres grupos principales, entre los que destaca el Salón de la Oración por la Buena Cosecha, que es un edificio circular de 32 metros de diámetro y 38 de alto, y está construido por completo en madera. La tradición cuenta que es el lugar donde el Emperador rezaba para poder tener una buena cosecha la próxima temporada.

El Templo del Cielo
Otro de los grupos es la Bóveda Imperial del Cielo que era el lugar escogido por los Emperadores para rendir homenaje a sus antepasados, por lo tanto, otro de los edificios más importantes y emblemáticos de este conjunto de edificaciones. Y la última construcción es el altar circular, una majestuosa edificación abierta y compuesta por tres terrazas concéntricas y rodeadas por unas barandillas de mármol blanco.

Como puedes observar a través de las imágenes, la descripción de los edificios no hacen justicia a la extraordinaria y majestuosa belleza de cada una de estas construcciones. Por eso, la mejor manera de descubrir cada uno de los detalles del Templo del Cielo es acercarse al lugar y recorrerlo uno mismo, por supuesto no te olvides de la cámara fotográfica.