El puente transbordador más antiguo del mundo
En un artículo de hace tiempo, os hablaba en Destinolandia sobre los que a mi parecer eran los monumentos más bonitos del mundo. Entre ellos, no pude sino citar uno con el que me une una relación especial de cariño: el Puente de Vizcaya, también conocido como Puente Colgante de Portugalete. Esta magna estructura de hierro, hija del estilo de la Torre Eiffel, fue declarada en el año 2006 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y se da la casualidad de que es el puente transbordador más antiguo del mundo.

En el planeta solo hay dos puentes más de estas características. En conjunto, este puente tan especial consta de dos altas torretas, una a cada lado de la ría de Bilbao, unidas entre sí por un tramo horizontal situado a gran altura. Colgando de éste hay una barquilla suspendida por cables que va de un lado a otro de la ría, transportando pasajeros y coches.

Todos los días, desde 1890

El puente transbordador más antiguo del mundo
El Puente de Vizcaya fue obra de Alberto de Palacio y empezó a funcionar en 1890, con la idea de unir las orillas de Portugalete y Las Arenas (Getxo) sin interrumpir el tráfico fluvial. Esta curiosa estructura, actualmente pintada de color rojo inglés, es ya un símbolo de la zona y no se concibe el aspecto del Abra (la desembocadura de la ría) sin su imponente presencia.

Una pasarela vertiginosa

El puente transbordador más antiguo del mundo
Desde hace unos años existe la posibilidad de subir a lo alto del Puente de Vizcaya y caminar por la pasarela superior, antaño reservada a labores de mantenimiento. Esta actividad es muy recomendable (os lo digo por experiencia), ya que desde los 50 metros de altura que alcanza se obtienen vistas impresionantes. Subir a la pasarela cuesta en la actualidad unos 7 euros, aunque montar en la barquilla que lleva a la orilla opuesta es mucho más barato y también es toda una experiencia. Como decía la canción popular: “No hay en el mundo puente colgante más elegante que el de Bilbao…”