El Panteón de Agripa en Roma
En una ciudad como Roma donde predominan los monumentos más antiguos y espectaculares, resulta difícil escoger uno sólo como el más sorprendente y especial de todo. Sin embargo para muchos turistas que lo han visitado, el Panteón de Agripa es una joya arquitectónica de incalculable valor que merece ser visitada al menos una vez en la vida.

Para acceder a la zona donde se encuentra el Panteón tienes que preguntar en la oficina de turismo por el autobús que sube hasta allí. Una vez en el Panteón te darás cuenta que la subida ha merecido la pena, su diseño recuerdo de la antigüedad de roma se conserva en perfecto estado por lo que disfrutarás con cada uno de sus espléndidos detalles.

El Panteón de Agripa en Roma
Una vez dentro del Panteón te sorprenderá su maravillosa cúpula, de forma semiesférica sobre un tambor circular, es un diseño típico de la época. El interior del Panteón está constituido por un cilindro cubierto por una semiesfera. Un dato curioso de este edificio histórico es que su cúpula es la más grande todas las construidas por el ser humano.

Lo mejor de todo es que la entrada es gratuita, dando la oportunidad a todos los visitantes a disfrutar de una construcción romana tan soberbia y deslumbrante, una auténtica obra de arte. El Panteón fue un templo dedicado a las siete divinidades de la mitología romana: el Sol, la Luna y los cinco planetas (Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno). Mientras que la sala circular era una esfera perfecta que representaba la idea de Aristóteles sobre el origen del universo y la humanidad.

El Panteón de Agripa en Roma
Su influencia ha llegado incluso a la arquitectura actual, en regiones como Inglaterra y América del Norte, el panteón ha sido muy imitado hasta el siglo XIX, donde muchas universidades y bibliotecas, entre otros edificios, se construyeron siguiendo un estilo similar a este espectacular Panteón.