El metro más bonito del mundo
A lo largo y ancho de nuestro planeta encontramos un amplio número de monumentos, paisajes naturales y construcciones arquitectónicas, que consiguen sorprender incluso a los viajeros más experimentados tanto por su espectacular belleza, como por su antigüedad, su complejidad o sus peculiares características. Esto mismo sucede con el metro de Moscú, que enamora a todos los viajeros primerizos que se acercan al medio de transporte más hermoso de todo el mundo. La majestuosa y solemne grandiosidad del metro de Moscú es una visita obligada como lo es también la Catedral de San Basilio o la Plaza Roja de Moscú.

Cualquier turista espera encontrarse con el clásico medio de transporte oscuro, lúgubre y profundo de las grandes ciudades y capitales del mundo, pero en su lugar aparece un majestuoso palacio subterráneo que deja atónitos a los viajeros poco experimentados. Una auténtica obra de arte que fue inaugurado en 1935 y por el que a diario circulan miles de usuarios, además de cientos de turistas curiosos.

El metro más bonito del mundo
En cada una de las estaciones del metro moscovita es posible contemplar unos solemnes detalles arquitectónicos con mosaicos, esculturas, pinturas y lámparas de araña, entre otros maravillosos adornos que no podrás encontrar en ningún otro metro del mundo. Si te animnas a visitar este maravilloso medio de transporte, te recomiendo que no te olvides de guardar la cámara de fotos en tu equipaje, porque acercarse hasta esta exquisita obra de arte y no capturar ninguna instantánea es un delito.

El metro más bonito del mundo
Así que con la excusa de recorrer la ciudad moscovita para acercarse a todos y cada uno de los principales lugares de interés turístico, también tendrás la oportunidad de visitar las diferentes estaciones de este espectacular metro, además de recorrer sus inmensos pasillos. Un pequeño paraíso arquitectónico en el que te sentirás como un miembro más de la realeza y que se convertirá en tu medio de transporte favorito.

El metro más bonito del mundo