El Coliseo Romano, un espectacular anfiteatro
Roma es una ciudad rodeada de un sinfín de edificios históricos de lo más espectaculares. Aunque el más importante de todos y tal vez el más representativo de la ciudad sea el Coliseo, el anfiteatro más grande de todo el Imperio Romano.

En su época de esplendor era el punto de reunión en el que cientos de personas presenciaban esas míticas luchas de gladiadores, de peleas con fieras, e incluso de ejecuciones públicas de los condenados. Algunas de estas escenas han sido representadas en multitud de ocasiones en películas, documentales y novelas.

El Coliseo Romano, un espectacular anfiteatro
La visita al lugar es totalmente recomendable, al menos en mi caso el lugar me resultó fascinante. Actualmente, el anfiteatro se encuentra conservado en muy buenas condiciones y aunque suele haber cola en la entrada, la visita merece la pena, puesto que la grandeza del lugar consigue trasladarte a esa época antigua.

Encontrarás el anfiteatro muy fácilmente puesto que está ubicado en plena plaza del mismo nombre, y su atractivo histórico hace que esté rodeado de cientos de turistas curiosos que no quieren dejar pasar la oportunidad de conocer el lugar.

Un detalle curioso es su gran capacidad que podía albergar a 55.000 personas, además en aquella época, la entrada al anfiteatro era gratuita, y según la clase social a la que pertenecías podías sentarte en una grada u otra y disfrutar de una mejor o peor ubicación.

El Coliseo Romano, un espectacular anfiteatro
Sin embargo, en la actualidad el acceso es de pago. El horario de visita es de 8.30 hasta las 16:30 o 19:30, en función de si vas en verano o en invierno. Mi consejo es que madrugues y tengas tiempo suficiente de disfrutar cada rincón del Coliseo sin prisas, además en el interior hay un pequeño museo con detalles e informaciones muy curiosas que también te aconsejo que visites.

El precio de la entrada ronda los 15 euros, aunque si eres estudiante universitario tal vez te hagan algún descuento. Mientras que los menores de 18 y los mayores de 65 tan sólo tendrán que pagar 4,50 euros.