El casco histórico de Siena
La ciudad italiana de Siena es el centro de una comarca que todos relacionamos con sol, gastronomía, relax, vino y campos dorados: la Toscana. Sin duda, el color de la piedra bañada por el sol de esta centenaria urbe está en consonancia con el de los campos y los viñedos de la región que la acoge, y merece la pena pasar unos días visitándola.

El centro de la villa es su casco histórico, lleno de magia y encanto. La Piazza del Campo (famosa por ser el lugar donde cada año se celebra el famoso Palio, una de las carreras de caballos más antiguas del mundo) es un buen punto de partida si queremos recorrer las sinuosas, empinadas e intrincadas calles medievales de la hermosa Siena.

La Torre de Mangia

El casco histórico de Siena
Rodeando a esta plaza se distribuyen los “tercios”, las tres partes en las que se divide la urbe. Pero antes de salir de la Piazza del Campo haremos bien en detenernos a visitar el Palazzo Publicco, del siglo XIV y que hoy día aloja al Museo Cívico de Siena, con magníficas obras pictóricas. Su altísima torre de más de cien metros es sin duda el icono de la ciudad; su nombre, Torre de Mangia. A continuación podemos dirigirnos al Terzo di Citta, el barrio más antiguo donde se encuentra la Catedral (Duomo), construida entre los siglos XII y XIV.

Un museo de libros medievales

En este distrito también merece la pena visitar la Pinacoteca Nacional y el Hospital de Santa Maria della Scala, que también es un museo de arte y arqueología. E el Terzo di Camolia podremos dedicar un buen rato a las compras en Via Banchi di Sopra, y a visitar la basílica de Santa Maria in Provenzano. Por último, el Terzo di San Martino es de época renacentista y entre los muchos edificios de interés que guarda, destaca sin duda el Museo delle Tavolette di Bicherna, del siglo XV y cuya colección de libros medievales es una auténtica joya desconocida.