El bosque pintado de Oma
Muchas veces no hace falta volar hasta la otra punta del mundo para encontrar los lugares más increíbles. Es lo que pensé la primera vez que visité el bosque encantado de Oma, una gran obra de land art realizada por el artista vasco Agustín Ibarrola. Es realmente un lugar mágico, donde nada es lo que parece y donde la atención del ojo queda captada por imágenes que se crean y desvanecen, con la misma imprecisión de los sueños.

El bosque de Oma se encuentra en Vizcaya, muy cerca de la localidad de Kortezubi y también próxima a las fantásticas playas de Mundaka, y a la no menos espectacular Reserva de Urdaibai. Si quieres encontrar un lugar donde el arte se funde con la naturaleza, el subconsciente y la aventura, no dejes de visitarlo.

Visto… y no visto

El bosque pintado de Oma
Porque caminar por el bosque de Oma es en sí una auténtica aventura de descubrimiento. Es una gran idea ir a visitarlo con niños, que disfrutarán de lo lindo descubriendo las imágenes que se generan cuando adoptamos determinados puntos de vista. Lo que al principio parecen manchas, colores y líneas inconexas, de repente se funden para formar la imagen de dos motoristas en plena competición, o de un gran ojo que vigila al espectador…

Historia y naturaleza en las proximidades

Tras visitar el bosque de Oma también podremos disfrutar de un recorrido por las Cuevas de Santimamiñe, que se encuentran cerca del lugar, o por las playas de Laida y Laga. Por supuesto, la localidad de Gernika es también un punto de gran interés histórico y cultural, siendo el lugar donde se alza el Árbol de Gernika (símbolo fundamental de la cultura vasca) y también donde tuvo lugar el tristemente célebre bombardeo que inspiró a Picasso su obra maestra, el famoso “Gernica”. En este vídeo podéis hacer un recorrido virtual por el bosque de Oma que seguramente os dejará con ganas de más.