Dos propuestas para el Puente de Mayo
Acabamos de terminar la Semana Santa (aunque algunos aún están de vacaciones…) y, por supuesto, estamos ya pensando en nuestra próxima escapada. Que no está tan lejos, ya que a comienzos del mes de mayo tenemos unos cuantos días para aprovechar el sol de primavera y marcharnos a disfrutar de lo que más nos gusta: viajar. El día 1 de mayo, martes, es fiesta en toda España y muchos estaréis pensando ya en esos cuatro días de puente; y en Madrid también es fiesta el miércoles 2, lo que convierte a estas mini-vacaciones en todo un “acueducto” para los de la capital.

Nosotros tenemos dos propuestas para que estos días los aprovechéis a tope sin tener que viajar muy lejos: las Islas Azores y la villa medieval de Carcasona, en Francia.

Dos propuestas para el Puente de Mayo
Las Islas Azores son unas grandes desconocidas que, sin embargo, fueron clasificadas por National Geographic como “las segundas mejores islas del mundo”. Casi nada. El archipiélago portugués cuenta con nueve islas que acogen a unos 270.000 habitantes. La más grande de las Azores es Sao Miguel, y la más pequeña, Corvo; y la capital del archipiélago es Punta Delgada, capital a su vez de Sao Miguel. Las Islas Azores destacan sobre todo por su espectacular naturaleza, con una vegetación casi tropical y conos volcánicos que albergan lagunas paradisíacas. También son una auténtica meca para amantes del submarinismo, y uno de los lugares más apropiados para el avistamiento de cetáceos.

Dos propuestas para el Puente de Mayo
Para amantes de la historia y la antigüedad, nuestra segunda propuesta supone un giro de 180º con respecto a la anterior. Carcasona (Carcassone en francés) es una ciudad medieval espectacular, cuya ciudadela en el año 1997 fue declarada Patrimonio de la Humanidad. Se encuentra a medio camino entre Tolouse y Perpiñán, en el sur de la nación francesa. La localidad está dividida en dos partes: la ciudadela propiamente dicha, en la margen derecha del rio Aude, y la Bastide Saint-Louis a la izquierda. Su pequeño tamaño la convierte en un destino perfecto para un fin de semana o un puente, que nos permitirá visitar el barrio de Trivalle, el Puente Viejo, el Casco Medieval, los museos de la ciudad, el Castillo… Y disfrutar del mercado que los sábados por la mañana se monta en la Bastide Saint-Louis.