Dorset, espectaculares acantilados ingleses
Las islas británicas contienen numerosos pueblos costeros. No son un destino turístico de playa, pero ofrecen paisajes de gran belleza para el visitante. Además, en el país existe una normativa muy restrictiva respecto a la conservación medioambiental, lo que nos permite disfrutar de unos parajes prácticamente vírgenes. Hoy vamos a fijarnos en una de esas pequeñas localidades de la costa británica, concretamente en el sur de Inglaterra, cerca de Cornualles. Se trata de Dorset.

Este es un condado bañado por el mar y que durante años tuvo ahí su fuente de riqueza, que ahora comparte con el turismo. Lo que más atrae de la zona, especialmente a los que no la conocemos, son sus acantilados. Son tan abruptos que dejan con la boca abierta a todo el que los conoce. Se levantan de forma vertical sobre pequeñas playas mientras baten las olas y ofrecen bellas imágenes para los amantes de la naturaleza.

Dorset, espectaculares acantilados ingleses
Dorset se ha hecho especialmente famoso en los últimos meses porque ha acogido el rodaje de “Broadchurch”, una serie de la BBC en que se cambia el nombre de la localidad y en la que se narra la investigación del asesinato de un niño.

Costa jurásica

Sin embargo Dorset y sus acantilados ya eran conocidos mucho antes de que la televisión británica los hiciera ilustre. Resulta que, junto con la zona este del condado de Devon, presenta una secuencia prácticamente ininterrumpida de formaciones rocosas que abarca la totalidad del periodo mesozoico, unos 185 millones de años de antigüedad.

Conforman la conocida como Costa Jurásica y contienen los más importantes sitios fosilíferos de esta región, así como las características geomorfológicas clásicas de la costa. Durante años han sido motivo de estudio por parte de los historiadores. Ahora cualquiera puede pasear tranquilamente por sus acantilados.