Dormir en un hotel de hielo
El post de hoy me lo ha sugerido el programa de televisión Página 2, que hace unas semanas entrevistaba a su invitado en un hotel de hielo. El primero de estos curiosos proyectos, que actualmente es el más grande del mundo, se llama Icehotel y se encuentra en la Laponia Sueca. Fue construido en el año 2006 y además de un lugar muy especial para alojarse, es también una joya arquitectónica y una obra de arte efímera… Ya que tras el deshielo, el hotel debe reconstruirse cada año.

El hotel está a 200 kilómetros del Círculo Ártico, en un remoto pueblo llamado Jukkarsjärvi. Tiene iglesia para bodas y un IceBar de Absolut (la marca de vodka que cuenta con varios bares de este tipo en distintas capitales), donde todo, hasta el vaso, es de hielo. Y además, te dan un abrigo cuando entras. Pero también existen hoteles de este estilo mucho más cercanos (te sorprenderás cuando sepas dónde), y asequibles…

Dormir en un hotel de hielo
No tienes más que acercarte a Andorra, ese minúsculo y vecino principado, para poder disfrutar de la experiencia sin tener que montarte en un avión y dejarte todo tu presupuesto para las vacaciones de este año (y puede que del que viene). Allí, en la estación de esquí de Grandvalira, hay un hotel de hielo situado a una altura que supera los 2300 metros. Está formado por iglús de 20 metros cuadrados cada uno, construidos íntegramente de hielo y de distintos tipos: estándar, romántico y romántico suite. Estas dos fotos son de ambientes del hotel.

El precio no es en absoluto descabellado, sobre todo si tenemos en cuenta que es toda una experiencia. Dormir en uno de los iglús del hotel, que por cierto tienen jacuzzi…, cuesta desde 199 euros el pack de dos días (precio por persona). Dentro del paquete se incluyen varias actividades como una subida en ratrack, una excursión con raquetas para nieve y el desayuno. Es una oferta excelente para un fin de semana distinto y muy especial, ¿no creéis?