Consejos para escoger la maleta
Es posible que estéis planificando ya vuestras próximas vacaciones, tal vez para esa Semana Santa que está cada vez más próxima o quizás para aprovechar la aún activa temporada de esquí. Sea como fuere, muchos de nosotros viajamos de un lado a otro con maletas del año de la proverbial Maricastaña, y la verdad es que ya va siendo hora de renovarse.

Comprar una buena maleta (o más de una, si queréis tener tamaños para todo tipo de viajes) es siempre una excelente inversión. Os cansaréis mucho menos al trasladarla en los trayectos, resistirá más los golpes y además, hoy día hay modelos muy chic que harán de vosotros los más elegantes del aeropuerto o la estación.

¿Rígida o semirrígida?

Hace no mucho, la OCU facilitó una serie de recomendaciones a los viajeros para que a la hora de comprar sus maletas acertaran de pleno. En este post intentaré resumíroslas, sin dejarme nada en el tintero. En primer lugar, habéis de saber que si la maleta es de buena calidad dará lo mismo que sea rígida o semirrígida, ya que ambos tipos tienen la misma resistencia. Si vais a viajar en avión para una estancia corta, probablemente os merezca la pena no facturar y llevar el equipaje en la cabina: las líneas aéreas suelen poner un límite de unos 20-23 kilos para ese equipaje, y también unas medidas que las maletas pequeñas actuales cumplen sin problemas.

Ligeras y con repuestos

Consejos para escoger la maleta
La ligereza es otro de los factores más importantes. Las maletas de policarbonato son las mejores en este sentido: son muy ligeras y en lugar de romperse, solo se deforman, pudiéndose arreglar empujando desde dentro del golpe. También tendréis que comprobar si la longitud del asa telescópica es la adecuada: no dudéis en daros unos paseos por la tienda. Más consejos: consultad en la tienda o en la página web de la marca si existen repuestos para las piezas, como por ejemplo para las ruedas. Y tened en cuenta que ninguna maleta del mercado (ni las más caras) es completamente estanca frente al agua, así que si teméis que algo de lo que lleváis dentro se moje, antes de meterlo en la maleta protegedlo debidamente con una bolsa de plástico.