Catedral de Santa Sofía
Para aquellos que no sabemos demasiado de arquitectura, y no estamos acostumbrados a construcciones religiosas tan vistosas y coloristas como la Catedral de San Basilio de Moscú o la Catedral de Santa Sofía de Kiev, entre otros asombrosos edificios típicos de la arquitectura ex soviética, estas maravillosas construcciones son un verdadero regalo para la vista que nos dejan sin palabras.

Como en un artículo anterior os hablé de la Catedral de San Basilio, una de mis obras favoritas, en esta ocasión haremos un pequeño recorrido a través de la historia y la belleza de otra construcción tan sorprendente como innovadora, y estoy hablando por supuesto de la Catedral de Santa Sofía situada en la capital de Ucrania. Lo primero que llama la atención al viajero inexperto es su maravilloso contraste de colores, verdes, blancos y dorados que reflejan la grandiosidad de esta obra característica de la arquitectura bizantina.

Catedral de Santa Sofía
La catedral fue construida por el príncipe Yaroslav el Sabio en la primera mitad del siglo XI, y es en la actualidad uno de los monumentos más conocidos de la ciudad, que se suma a la lista de monumentos declarados Patrimonio Mundial por la Unesco. Asimismo, la Catedral presume de ser un símbolo de luz, sabiduría y victoria que envuelve a este lugar en un mundo de fascinación y magia.

Si quieres descubrir una ciudad tan hermosa como Kiev, gran desconocida para muchos turistas, no debes olvidarte de visitar la Catedral de Santa Sofía, entre otros muchos lugares de interés. Porque aunque Ucrania no suele ser uno de los destinos más frecuentes en las agencias de viajes, su capital alberga una extraordinaria belleza paisajística y cultural que nada tienen que envidiar a países como Francia o Italia, rincones favoritos para la mayoría de turistas.