Cataratas de Iguazú
Es un sueño hecho realidad para los amantes de los viajes más intrépidos y de la naturaleza más sobrecogedora de nuestro misterioso y asombroso planeta. Las Cataratas de Iguazú son una visita obligada que dejarán sin aliento incluso a los turistas más experimentados, que se atrevan a explorar la naturaleza salvaje del Parque Natural y a surcar las caudalosas aguas del río Iguazú.

Una auténtica joya de la naturaleza situada en la frontera entre Paraguay y Argentina, que es digna de ser descubierta al menos una vez en la vida. Por lo tanto, si quieres disfrutar de unas buenas vacaciones por todo lo alto, no puedes olvidarte de visitar esta obra de arte y tomar nota de los lugares de mayor interés que no te puedes perder.

Cataratas de Iguazú
Además de las populares cataratas de Iguazú, también podrás caminar a través de los distintos senderos y paseos que te esperan en el Parque Natural y subirte al tren ecológico que permite al visitante adentrarse en plena naturaleza silvestre y descubrir las especies animales y vegetales más sorprendentes de la selva tropical. Impulsado a gas para no dañar el medioambiente, el tren comienza su recorrido en la Estación Central, cerca de la ciudad de Puerto Iguazú, y te acercará a la espectacular Garganta del Diablo que presume de ser el salto con mayor caudal de las cataratas de Iguazú.

Cataratas de Iguazú
Con más de 70 metros de altura, La Garganta del Diablo se convierte en uno de los lugares favoritos de los turistas. Una refrescante visita, donde el ensordecedor ruido de los cerca de 42 litros de agua al caer, consigue enamorar incluso a los viajeros más exigentes. Y para completar el viaje, te recomiendo que no pierdas de vista los selectos manjares de la gastronomía más tradicional de Argentina, una deliciosa manera de descubrir los secretos de su cultura.