Big Ben, un clásico londinense
Cuando pensamos en Londres y en la cultura británica una de las primeras imágenes que nos vienen a la cabeza es el Big Ben. La Torre de Reloj, propiedad del parlamento británico, es uno de los símbolos más importantes de Londres. Diseñada por Charles Barry, su reloj funciona con uno de los sistemas más fiables del mundo realizado por Beckett Deninson.

La altura de la torre es de 96,3 metros y su estilo gótico victoriano, es clásico de la arquitectura inglesa. El nombre de Big Ben hace referencia a la campana principal que está dentro de la torre que es la encargada de contar las horas., aunque otros dicen que se debe al primer encargado de su construcción, Benjamin Hall.

Big Ben, un clásico londinense
El diseño de la universalmente conocida construcción es principalmente un enladrillado revestido de piedra, los otros 35 metros restantes lo forman una aguja de hierro fundido con el que se corona la torre. A causa de las condiciones de la tierra donde se encuentra el edificio, la torre se inclina levemente al noroeste, unos milímetros, y oscila anualmente algunos milímetros al este y al oeste como consecuencia de los efectos térmicos.

En su tiempo fue el reloj más grande del mundo capaz de dar la hora con la precisión de un segundo. Sus cuatro laterales además de sus esferas fueron diseñados por Augustus Pugin. Probablemente la puntualidad británica se deba a este reloj puesto que también es famoso por su fiabilidad. Una buena prueba de ello es que el reloj continuó funcionando incluso durante el bombardeo que sufrió la ciudad en la Segunda Guerra mundial por parte de la Aviación Alemana.

La única vez que se retrasó fue en la Nochevieja de 1982, cuando la nieve acumulada en las agujas provocó que la entrada al nuevo año llegará 10 minutos más tarde.