Stonehenge y sus hermanos modernos

Sin duda, el alineamiento megalítico de Stonehenge es uno de los monumentos de la Prehistoria más famosos del mundo. Escenario de muchas leyendas, películas y series (por ejemplo, Los Chicos de Stonehenge, una serie juvenil de los años 80 que muchos recordaréis…), este inquietante e impresionante lugar fue erigido en la Edad del Bronce y se encuentra en el condado de Whiltshire, a unos trece kilómetros de la ciudad de Salisbury. Ciudad que, por cierto, merece la pena visitar por su belleza medieval y su gran catedral.
La espectacular presencia del círculo-crómlech de Stonehenge ha servido de inspiración a personas de todo el mundo, y aunque no os lo creáis, en la actualidad hay otros monumentos surgidos bajo su efigie que no dudamos en calificar de, por lo menos, originales.
Probablemente el más famoso sea Carhenge, un alineamiento contemporáneo creado en torno a un círculo de veintinueve metros de diámetro. La peculiaridad más llamativa de este monumento moderno es que no está realizado con piedras enormes, sino con treinta y ocho coches pintados de gris. Este inclasificable e ingenioso lugar es obra de Jim Reinders, un artista que lo construyó con ayuda de su familia en el año 1987. Si queréis visitar Carhenge tendréis que llegar hasta Estados Unidos y visitar el norte de Alliance, en el estado de Nebraska.

Una de las características más atractivas y especiales, por no decir misteriosas, de Stonhenge (podéis ver el monumento en esta foto) es sin duda su relación con el solsticio de verano. Cuando el monumento fue construido, durante el solsticio de verano el sol salía atravesando el mismo eje del lugar. Y al ocultarse atravesaba el eje del Woodhenge, un lugar donde la presencia de restos de objetos y huesos de animales da fe de antiguas celebraciones y ritos. Para celebrar el solsticio de verano del año 2008, en la costa suroeste de Australia se levantó una réplica en granito del monumento que pudieran visitar las célebres bodegas de Margaret River.





