Lhasa, la misteriosa capital de Tíbet
Uno de los viajes más exóticos y más deseados por muchos turistas y que muy pocos conocen todavía es la región autónoma del suroeste de China, un lugar privilegiado y con numerosos atractivos turísticos para visitar. Conocido en todo el planeta como El Techo del Mundo, ha sido protagonista de numerosas películas y documentales.

Situado a 4.000 metros sobre el nivel del mar, la misteriosa región del Tíbet esconde los secretos más profundos del budismo. Su capital, Lhasa está considerada una de las ciudades más ocultas del mundo puesto que durante siglos estuvo aislada del mundo, en gran parte debido a los 4 mil metros de altura de los montes del Himalaya.

Lhasa, la misteriosa capital de Tíbet
Uno de los principales atractivos de esta zona es el Palacio de Potala donde si alguna vez visitas el Tíbet descubrirás las ceremonias de los monjes tibetanos. Además, en el templo de Jokhans puedes incluso apreciar la imagen de buda.

El Palacio además de ser Patrimonio de la Humanidad, está considerado por el budismo tibetano el centro más sagrado del Tíbet. La ciudad de Lhasa está llena de misterios ancestrales y de espectaculares monumentos turísticos como el Templo de Jokhang, el monasterio de Sera, uno de los tres grandes recintos universitarios del Tíbet. El Palacio Norbulingka, declarado también Patrimonio de la Humanidad, sirvió como residencia tradicional de verano de muchos dalái lamas.

Lhasa, la misteriosa capital de Tíbet
En contra de lo que muchas personas puedan pensar, el clima de la esta maravillosa y mágica región es muy agradable. En general los habitantes gozan de suaves temperaturas durante todo el año, con una media anual de 8ºC, sin inviernos extremadamente fríos ni veranos demasiado calurosos. De hecho, Lhasa también es conocida como la ciudad iluminada gracias a unas 3.000 horas anuales de sol.