La Torre Eiffel, símbolo de la cultura parisina
La Torre Eiffel de París es el símbolo más importante de la capital francesa, reflejo del romanticismo, elegancia y distinción que envuelven toda la cultura del país galo. Protagonista de multitud de películas, documentales, anuncios y novelas, ver la espectacular torre en persona es una experiencia irrepetible que no tiene precio.

Construida en 1887 con motivo del centenario de la Revolución Francesa, Eiffel y sus ayudantes terminaron la increíble construcción después de tres años, a pesar de las quejas de la opinión pública que lo consideraban un proyecto inútil y que costaría una fortuna.

La Torre Eiffel, símbolo de la cultura parisina
Si visitas este espectacular edificio estás obligado también a subir la torre y disfrutar de las increíbles vistas de toda la ciudad de París. Si te gusta el deporte puedes subir los 1665 escalones del edificio o bien como la mayoría de turistas hacen subir en el ascensor, desde luego la opción más cómoda.

Esta maravillosa construcción se ha convertido en un hito histórico de la cultura francesa, que inicialmente fue utilizada para pruebas del ejército con antenas y comunicación y hoy en día además de gran atractivo turístico también es utilizada como emisora de programas radiofónicos y televisivos.

Sus 300 metros de altura las convierten en la segunda construcción más alta del mundo, después del edificio Chrysler en Nueva York. Situada a 33,5 metros de altura por encima del nivel del mar, tiene una base cuadrada de 125 metros cada lado y tres plantas.

Desde que fue construida, la Torre Eiffel siempre ha iluminado toda su estructura para disfrute de los turistas que pasean por los alrededores ansiosos de contemplar la obra artística más famosa de París.
Lo que algunos artistas calificaron de inútil y monstruosa, actualmente es una torre de piezas metálicas unidas entre sí para crear una soberbia construcción repleta de fuerza y belleza.