La fuente más bonita de Francia
Es uno de los destinos favoritos de aquellos turistas que desean ser testigos en primera persona del romántico encanto de una de las capitales más importantes del mundo. París es sinónimo de cultura, arte, moda y diseño de vanguardia, en otras palabras una ciudad tan mágica como seductora, digna de ser visitada al menos una vez en la vida.

Son muchos los monumentos, museos, galerías, jardines y parques naturales que te esperan para ser descubiertos, aunque en el artículo de hoy te quiero invitar a visitar uno de los espectáculos visuales que más sorprenden a los visitantes.

La fuente más bonita de Francia
A diferencia de otras visitas como el Museo del Louvre, la Torre Eiffel, el Arco del Triunfo, los Campos Elíseos, La Catedral de Notre Dame y el Palacio de Versalles, la fuente Stravinsky es una de las construcciones más desconocidas de París, y sin embargo, una de las más curiosas y sorprendentes. Por eso te aconsejo que apuntes muy bien su nombre en tu lista de lugares imprescindibles, y no te olvides de visitarla.

La fuente más bonita de Francia
Encontrarás la fuente en pleno corazón de la capital, y en concreto en el barrio Beaubourg que está cerca del Centro Pompidou, otra de las atracciones turísticas más importantes de París. El lugar no tiene pérdida y podrás localizarlo sin ningún problema, sobre todo gracias a las 16 vistosas y graciosas esculturas que adornan la fuente, y que además convierten a la fuente en todo un símbolo.

La fuente más bonita de Francia
Algunas de estas esculturas son de hierro y de aluminio, mientras que otras de poliéster coloreado, pero todas ellas están diseñadas con un innovador toque especial y dotadas de movimiento que te dejarán sin palabras, porque seguro que no has visto nada igual. Con semejante singularidad y colorida belleza, no resulta en absoluto extraño que la fuente Stravinsky, obra del artista ruso del mismo nombre, esté considerada como una de las mejores del mundo.