La Catedral de Helsinki
Europa es un territorio con mucha historia, tan sólo hay que recorrer algunas regiones del viejo continente para darse cuenta de ello. Un buen ejemplo lo encontramos en la Catedral de Helsinki situada en Finlandia, y que fue construida entre 1830 y 1852 para rendir tributo al Gran Duque Nicolás I, el zar de Rusia. Una magnífica edificación que se alza majestuosa en la Plaza del Senado, en el corazón de la capital finlandesa, y que ofrece un espectáculo sublime y espléndido.

En la actualidad y con más de 350.000 personas que se acercan cada año a la Iglesia, se ha convertido en todo un símbolo del país y en uno de los monumentos más importantes y representativos de la cultura de la región. Su estilo arquitectónico neoclásico fue obra del genial artista Carl Engel, quien se encargó de completar todo el trazado del conjunto urbanístico de la Plaza del Senado.

La Catedral de Helsinki
Una importante construcción religiosa en cuyo interior encontrarás una fascinante decoración de incalculable riqueza visual, artística e histórica. Aunque suele ser la atracción favorita de muchos turistas procedentes de distintos rincones del planeta, la construcción religiosa también se utiliza para atender servicios religiosos como misas y bodas.

Una visita obligada que te permitirá dar un paseo por otras épocas históricas y descubrir la auténtica cultura finlandesa, a través de cada sutil detalle arquitectónico. Pero no te preocupes, ya que no es necesario ser todo un experto en la materia para apreciar la extraordinaria belleza de la construcción, tan sólo hay que tener un poco de curiosidad y de tiempo para dedicar a esta visita cultural que seguro que no te decepciona. Y con la excusa de visitar la Catedral, no te olvides de callejear por todas y cada una de las calles, avenidas y plazas de la ciudad.